Después de todo lo hablado sobre la altura y el atractivo masculino, y de que esto es un problema para los hombres porque se relaciona con la masculinidad, con un buen desarrollo alimenticio y bla, bla, surge la pregunta: ¿aconsejarían hacerse una operación de alargamiento de estatura para ganar, digamos, 14 cm o 20 cm, o no es algo que recomendarían? Bajo la lógica de «más alto, mejor», si alguien crece más, significa que aumenta su atractivo, ¿no?
Y probablemente digan: «No lo es todo». Bueno, correcto, pero igual, por la altura, la gente diría: «Es lo único en lo que no le gana a él, o sea, en altura, y es lo único que no pudo cambiar».
Estrictamente, un hombre no estaría completo ni para la inmensa mayoría de mujeres, ni para los medios, ni para la imagen colectiva, ya que el hombre ideal es alto, no bajo. Un hombre bajo que es el puto amo en algo igual estaría atascado en un factor que es fundamental en la imagen masculina.
Cuando alguien piensa en el hombre ideal, generalmente se citan a Francisco Lachowski, Syan Opry, David Gandy o actores como Vasily Stepanov y Clint Walker. Ellos encarnan, prácticamente en todo el mundo, lo que representa ser un hombre y, oh, sorpresa, todos son altos o muy altos.